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Anemias y alimentación

Se dice que una persona tiene anemia, cuando tiene menos glóbulos rojos en su sangre de los valores considerados normales o cuando tiene cifras de hemoglobina inferiores a las consideradas normales.

Los glóbulos rojos son unas células de la sangre que transportan el oxígeno desde los pulmones hasta los demás tejidos del cuerpo. La hemoglobina es una proteína a la que se une el oxígeno para ser transportado dentro del glóbulo rojo.

En los análisis de sangre, además del número de glóbulos rojos o las cifras de hemoglobina, se tienen en cuenta también otras determinaciones que pueden orientar hacia el tipo de anemia, como el tamaño de los glóbulos rojos o la concentración de hemoglobina.

En algunos casos, se hace una extensión de sangre periférica para su estudio con microscopio o una biopsia de médula ósea para poder diagnosticar el tipo de anemia.

Síntomas:

Cansancio, palidez, frialdad en manos y pies, alteraciones del ritmo cardíaco, debilidad, dolor en el pecho, cefalea, mareos y aturdimiento.

Factores que predisponen a la anemia:

Embarazo, menstruación abundante, dieta deficitaria, úlcera gástrica y otras enfermedades intestinales, enfermedades crónicas, mayores de 65 años, antecedentes familiares de anemia, alcoholismo, uso de algunos medicamentos que afectan la producción de hematíes.

Tipos de anemia:

Anemia ferropénica: Es la más frecuente. Se produce por falta de hierro.

Anemia por falta de vitamina B-12.

Anemia megaloblástica. Por falta de ácido fólico

Anemia perniciosa: No se asimila en el tubo digestivo la vitamina B-12.

Anemia hemolítica: Autoinmune, el propio sistema inmunitario destruye los glóbulos rojos.

Anemia aplásica idiopática: Están dañadas las células madres que producen glóbulos rojos.

Anemia drepanocítica: Cambia la forma de los glóbulos rojos y transportan menos oxígeno.

Talasemia: Defecto genético en la producción de la hemoglobina.

Tratamiento:

Depende de cual sea la causa que la originó, en la mayoría de los casos sólo es necesario tomar suplementos de hierro o ácido fólico o vitamina B-12.

Para asimilar mejor los suplementos de hierro es preferible tomarlo fuera de las comidas, a media mañana, acompañados de zumo de naranja natural o de una fruta ácida.

Pero en otros casos, es necesario el uso de medicamentos para la autoinmunidad o de eritropoyetina. En los casos muy agudos o graves suele ser necesario realizar transfusiones de sangre.

Alimentación:

Independientemente del tratamiento médico, en la mayoría de los casos de anemia es necesario añadir a nuestra dieta alimentos que por su composición puedan ayudar a corregir las deficiencias que existan. Sobre todo, los que tengan alto contenido en hierro, ácido fólico o vitamina B-12. También es recomendable tomar alimentos que faciliten la absorción y asimilación del hierro en el intestino.

Porque no asimilamos por igual el hierro contenido en los alimentos. El hierro de las carnes y los pescados o hierro hemo lo asimilamos mucho mejor que el hierro contenido en los vegetales o hierro no hemo.

Alimentos con hierro Hemo:

Mariscos: Mejillones, almejas, berberechos.

Vísceras: Hígado (Ternera, cerdo, cordero). Morcillas.

Carnes: Conejo, pavo, ternera, cordero.

Pescados: Sardinas, anchoas, lubina, rape, atún, merluza.

Leche y huevos (Yema).

Alimentos con hierro No Hemo:

Legumbres: Lentejas, garbanzos, soja.

Verduras: Espinacas, acelgas.

Frutos secos: Pistachos, pipas de girasol, almendras,

Frutas: Kiwi, mango, naranja, ciruelas, albaricoques.

Además del contenido de hierro de los alimentos, existen componentes de otros alimentos que pueden ayudar o dificultar la asimilación del hierro contenido en esos alimentos, como en el caso de las frutas, que aunque tienen menos hierro que otros alimentos, el que tienen se asimila muy bien y además al comer frutas ácidas ayudamos a similar mejor el hierro contenido en otros alimentos.

Activadores de la asimilación:

Ácidos de las frutas: Cítrico, málico y ascórbico.

Proteínas de las carnes, pescados y mariscos.

Inhibidores de la asimilación:

Ácido Fítico: Legumbres y cereales

Ácido oxálico: Espinacas

Taninos: Chocolate, café, té.

Minerales: Calcio, manganeso.

Por lo tanto, debemos incluir más veces los alimentos que activan la asimilación del hierro y menos veces los alimentos que la dificultan o retrasan, pero no por ello debemos dejar de tomarlos. Lo ideal sería añadir perejil y zumo de limón a los aliños, combinar en un mismo plato carnes o pescado con verduras o legumbres de alto contenido en hierro y tomar de postre frutas cítricas como la naranja o el kiwi.

Firmado: Julio B. Romero Redondo (El médico de Castilblanco)

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